Hace menos de seis años…


Hace menos de seis años…

El pasado sábado se enfrentaban en Turín la Juventus y el Napoli. La privilegiada situación de ambos clubes en la classifica de la Serie A ha hecho rememorar a muchos seguidores del calcio la histórica rivalidad entre ellos que se generó durante los años ochenta, cuando un chico no muy alto con el pelo rizado al que llamaban ‘Pelusa’ asombraba a todo el mundo con la maglia ‘10’ azzurra. El 10 de mayo de 1987, el Napoli conseguía en el San Paolo, ante la Fiorentina, su primer Scudetto, aprovechando el tropiezo de la Juventus, segunda en la tabla, que no pudo ganar en Verona al Hellas.

Aquel mítico duelo por el título de lega librado hasta casi la última jornada contrasta con el vivido 19 años y once meses después.  El Stadio Olimpico de Turín acogía el encuentro de la 31ª jornada de la Serie B. La Juventus, firme líder de la categoría con 68 puntos, recibía al Napoli, segundo clasificado pero a 13 puntos de distancia de los bianconeri y sintiendo en el cogote el aliento del Genoa, tercero, con tres puntos menos.

En la capital del Piamonte ese encuentro se consideraba como el paso decisivo que debía dar la Vecchia Signora para asegurarse su regreso a la máxima categoría del fútbol italiano después de su sanción por el Calciopoli y correspondiente descenso, que supuso además la revocación de los dos títulos conseguidos los dos años anteriores.

El ambiente era festivo, jovial. En el aire se respiraba confianza y serenidad, aunque se notaba un aroma a ansiedad por volver a ver al propio equipo donde le correspondía. La via Filadelfia estaba abarrotada de jóvenes juventini ataviados con su indumentaria bianconera que acudían al estadio donde se hizo grande el Torino, para ver a los Del Piero, Nedvěd, Trézéguet y Buffon (hombres legendarios que jugaron en segunda divisón) luchar por una nueva victoria.

Edoardo Reja puso en liza lo mejor que tenía su Napoli, liderado por Emanuele Calaiò y un ya enérgico Paolo Cannavaro. A pesar de la entrega voluntariosa del delantero napolitano, pocos balones pudo recibir en condiciones de hacer daño a la defensa de la Juve, donde Chiellini  y Balzaretti tenían hueco fijo. En cambio, los locales dominaron de principio a fin y vieron recompensada su superioridad con los goles de Mauro Camoranesi en el primer tiempo y de Pinturicchio nada más comenzar la reanudación. Un joven e ingenuo Claudio Marchisio vio la roja poco después de hacer una fea entrada a João Batista Inácio, más conocido como Piá. Aun así, el resultado no peligró y la Juventus consiguió distanciarse aún más de su inmediato perseguidor.

Al final de aquel año, Juventus y Napoli ascendieron de la mano a la Serie A, y cinco años y medio después de ese encuentro en la segunda categoría italiana, se volvieron a ver las caras ocupando lo más alto de la clasificación, pero esta vez con el objetivo de ganar el Scudetto, como en el 87. Mucho ha cambiado desde el 2007, ni siquiera el escenario fue el mismo, aunque varios jugadores repitieron titularidad. Buffon, Chiellini y Marchisio saltaron al campo del Juventus Stadium y enfrente también estaba Cannavaro.

En los alrededores de donde una vez estuvo el Stadio delle Alpi volvieron a congregarse tifosi de la Juve y del Napoli deseosos de ganar al rival y apartarlo del liderato para ir ya dejando claro cuál de los dos es el firme candidato al título. El nuevo estadio juventino es más pequeño que su predecesor, pero también mucho más cerrado, más acústico, mucho más, hasta tal punto que cuesta hablar con quien tienes al lado si a la vez está cantando la curva sud. Esta característica también ayuda a los aficionados rivales a hacerse oír, aunque fueran un número muy inferior (2.000 napolitanos por 38.000 juventinos).

El partido transcurrió sin incidentes entre aficiones, con los locales que se fueron contentos a casa tras repetir el 2-0 de 2007. Pero los visitantes, furiosos porque su equipo había dejado escapar un valioso punto en los últimos diez minutos, lo pagaron con parte de las instalaciones de su zona del estadio. En lo futbolístico, la Juventus volvió a dejar atrás al Napoli, devolviéndoles todavía lo que les debían de aquella liga de 1987, como en aquella Serie B del 2007.

Por Jesús Garrido (Vavel)