La carta de Andrea Agnelli


La carta de Andrea Agnelli

Queridos Campeones de Italia,

El proyecto de balance, que sometemos a Vuestra aprobación, representa la fotografía de un club, la Juventus, que en estos años ha sabido crecer tanto en el campo, con resultados deportivos que han vuelto a colocar los colores bianconeri en lo más alto de los estándares italianos e internacionales, como fuera del rectángulo de juego, donde el crecimiento y el desarrollo han sido rápidos, continuados y han podido garantizar al Club incorporarse a las mejores del panorama futbolístico en cuanto a ingresos, organización y capacidad de innovación.

El ciclo 2010/2018 ha llevado a nuestro Museum 14 trofeos, entre ellos siete scudetti consecutivos, un récord nunca visto y que solamente nosotros mismos, aumentándolo, podremos mejorar. A nivel nacional nunca se ha visto una secuencia ininterrumpida de victorias como esta y todos Vosotros, accionistas, debéis estar orgullosos de esta época que marca un hito en la historia de la Juventus. Las cuatro Coppe Italia consecutivas (otro récord difícil de batir) y las tres Supercoppe completan un capítulo en nuestros 120 años, que esta gestión pretende continuar, persiguiendo todos los objetivos posibles esta temporada: el octavo scudetto consecutivo, la quinta Coppa Italia consecutiva, la Supercoppa y la Champions League, que hemos rozado en los últimos años con dos finales y con partidos de la fase de eliminatoria directa (uso octavos de final y unos cuartos de final) perdidos en el último suspiro ante dos de nuestros mejores adversarios europeos. En los últimos años hemos visto que son muchas las trampas en este camino, igual que hemos comprobado de primera mano cómo los detalles más mínimos y un poco de casualidad, que sigue siendo el ingrediente imprescindible gracias al cual el fútbol sigue siendo el deporte más amado y seguido del mundo, son determinantes.

Ninguno de los objetivos logrados hasta ahora se hubiera podido alcanzar sin el desarrollo de Vuestro Club. En el mismo 2010/2018, los ingresos han crecido gracias al trabajo de las mujeres y hombres que estas temporadas han dedicado su compromiso, profesionalidad y lealtad. Hace apenas cinco años señalaba los 300 millones de facturación como objetivo, excluyendo los procedentes de la gestión de los futbolistas, que muchos se obstinan en no considerar como típicos de este sector. Pues bien, por segundo año consecutivo esta cifra se sitúa por encima de los 400 millones, garantizando a la Juventus el posicionamiento en el Tier1 de las sociedades futbolísticas mundiales. Un resultado conseguido gracias a dos componentes fundamentales, relacionados entre ellos:

Los ingresos procedentes de la Uefa Champions League, testimoniando aún más la importancia del aspecto deportivo como central en el desarrollo, y cómo debe ser considerado como prioritario también en el apartado de las inversiones.

El desarrollo comercial, que registra un progreso continuo en el frente de acuerdos con sponsor globales y partners regionales, así como un consistente desarrollo de nuestra presencia digital, que trae ingresos directos y, sobre todo, una enorme visibilidad aglutinando a decenas de millones de personas en todo el mundo.

Tras 4 años de útil operativo y tres de resultados de ejercicio positivo, sin embargo, la Juventus en la temporada 2017/2018 expone una ligera pérdida operativa, agravada después, a nivel de resultados del ejercicio, desde el pago de los intereses y del Irap, que sigue siendo una anomalía italiana, fuertemente penalizadora para el sector futbolístico. El trabajo para mejorar debe continuar sin tregua.

La Juventus está hoy entre los clubes más importantes del mundo y deberá esforzarse para permanecer en este reducido círculo — de marcas con relevancia global — en los próximos años. La evolución del fútbol profesional de alto nivel registra una progresiva y hasta el momento inexorable polarización entre los clubes. Son poquísimos aquellos que están en situación de competir para ganar en todas las competiciones. El mantenimiento de esta posición y posiblemente su mejora no deben darse por descontado, a partir del momento en el que es muy fácil ir hacia abajo, mientras que volver a subir, tal y como demuestran los últimos 15 años, requiere mucho tiempo y muchos recursos.

En este momento el escenario competitivo internacional de nuestro sector es suficientemente definido hasta 2024, fecha en la cual podrán volver a discutirse los calendarios internacionales y el formato de las competiciones, un frente que Vuestro Club supervisa de manera activa gracias al compromiso de su mánager en el seno de los organismos nacionales e internacionales, además del mío personal como Presidente del European Club Association y miembro del Comité Ejecutivo de la Uefa. En los próximos seis años se establecerán las bases del fútbol del futuro, con un diálogo intenso entre FIFA, UEFA — y otras confederaciones — y las federaciones nacionales, pero sobre todo con un papel cada vez más reconocido de los emprendedores y de los inversores en el mundo del fútbol, que garantizan recursos, si asumen los riesgos y pretenden aumentar el valor de dichas inversiones, como en cualquier área económica.

Los próximos años serán cruciales para la Juventus y para el fútbol italiano.

Internamente, tendremos que ser capaces de aumentar sensiblemente los ingresos comerciales para consolidar un liderazgo nacional e internacional. Serán necesarias inversiones, estructuras organizativas adecuadas y un entusiasmo al menos similar al que ha tenido la Juventus hasta hoy. Los terrenos de juego serán italianos y europeos, el desafío comercial es global. En el frente internacional, Vuestro Club podrá identificar nuevas formas de patrocinio, nuevas ocasiones de visibilidad digital, nuevos formatos para el desarrollo de negocio para garantizar lo que siempre ha sido y siempre será el primer objetivo de este grupo directivo: garantizar recursos adecuados para un Equipo ganador.

El fútbol italiano sigue luchando para reducir la distancia con respecto a sus homólogos extanjeros, pero algunas señales de renovación alimentan, después de muchos años, la esperanza de que el futuro pueda ser menos sombrío que en las últimas temporadas, que han vistos tasas de crecimiento sensiblemente inferiores a las del resto de movimientos europeos y, finalmente, la ausencia en el Mundial de nuestra selección, un episodio duro que esperamos no se repita nunca más. Los actores principales de cada sector económico son los últimos en darse cuenta de la crisis que les va a llegar. El fútbol italiano, lamentablemente, no fue una excepción.

Sin embargo, ahora la Lega Serie A, con muchas dificultades, pero con espíritu de colaboración, tiene finalmente un gobierno. El Presidente, Gaetano Miccicché, está demostrando estos primeros meses en su nuevo cargo, un estilo de dirección, típico del mundo del que procede, el de los negocios y financiero, que está acostumbrado a valorar los proyectos y los objetivos en base a la credibilidad de los interlocutores y a la viabilidad de las iniciativa. La Lega Serie A puede hoy reivindicar de manera legítima un liderazgo, al cual está naturalmente destinada, pero que había perdido en los últimos años.

También la Federación, aunque comisariada, ha obtenido algunos resultados significativos. Tras años de peticiones no escuchadas, se han introducido los segundos equipos en el campeonato de serie C. Se trata de un proyecto en fase embrionaria que llevará a otros clubes, tras la Juventus, con la Sub 23, a adoptar este modelo que completa la formación de los futbolistas del futuro, de modo que puedan estar preparados para afrontar el fútbol de alto nivel sin perder su talento al término de la experiencia con los equipos Primavera.

También el fútbol femenino está conquistando espacio en nuestro mundo. La Juventus Women, en su primer año, ha ganado el scudetto y, a partir de la temporada 2018/2019, el campeonato femenino ha salido del mundo aficionado para entrar con todos los derechos bajo el paraguas de la federación, un paso histórico, al cual se suma la participación de la Nazionale en el próximo Campeonato del Mundo.

Muchas reformas, desde las de los campeonato hasta las de la justicia deportiva, quedan por hacer para devolver al fútbol italiano al nivel que se merece, pero el camino se ha iniciado.

Fino alla fine…

Andrea Agnelli