La hora de Dybala con Argentina


La hora de Dybala con Argentina

La gente lo pedía y ha llegado el momento. Paulo Dybala tiene la oportunidad de demostrar que es el nuevo líder, por lo menos provisional, de esta selección argentina. Sin Lionel Messi, desaparecido en combate y sin atisbo de regreso, la ‘Joya’ debe asumir el protagonismo que tantas veces se ha solicitado. Se le esperó en los últimos amistosos ante Guatemala y Colombia, pero unos problemas personales le mantuvieron alejado de la concentración y solo pudo disputar unos pocos minutos ante los cafeteros. 

Lionel Scaloni sabe de la importancia de Dybala, y quiere cuidar a la que es ahora su estrella. No hay otro futbolista como él en el grupo, y no solo por su calidad técnica, también por su capacidad para  decidir partidos. Lo ha demostrado en la Juventus durante muchas temporadas y ahora lo solicitan en la Albiceleste. El seleccionador interino, en un gesto de cariño, le abrazó frente a las cámaras para demostrar que no había ningún problema entre ellos como se había contado en algunas informaciones. La idea es clara: si Dybala está contento, todos ganamos.

Un aspecto que invita al optimismo es el buen momento que atraviesa en la Juventus. Su arranque de temporada fue irregular, buscando su hueco en el once con la llegada de Cristiano Ronaldo. Pero en los últimos encuentros ha demostrado que puede jugar a su máximo nivel junto el astro portugués. Cuajó grandes partidos ante Bologna y Nápoles y ambos demostraron entenderse bien en el juego que propone Allegri. Eso sí, se soltó anotando un hat-trick al Young Boys en Champions League y sin el ‘7’ en la cancha, en una de las mayores exhibiciones de un jugador argentino en la máxima competición europea.

Brasil será la vara de medir. Scaloni ha apostado con fuerza por esta generación incluso para un partido tan importante en el prestigio como el Clásico. Muchas son las voces críticas con el entrenador por no llamar a futbolistas más importantes en el panorama europeo como Di María, Higuaín o Agüero. Pero no hay mejor duelo para comprobar la capacidad de liderazgo de Dybala. Ante el máximo rival debe tomar la batuta y convertirse en el director de una orquesta joven pero ilusionante, que se enfrenta a su examen final.