Analizando al Sassuolo


Analizando al Sassuolo

LA TRAYECTORIA

Cuando Juventus y Sassuolo se enfrentaron en la primera vuelta, se trató, por derecho propio, del partidazo de la cuarta jornada. Los bianconeri sumaban tres victorias en otros tantos encuentros, mientras que los neroverdi eran el siguiente conjunto con más puntos gracias a sus 2 victorias en casa (1-0 ante el Inter y 5-3 contra el Genoa) y el empate obtenido en Cagliari, con gol de Boateng de penalti (¡en el minuto nueve del descuento!). La marcha del equipo de De Zerbi no ha sido tan espectacular como el principio, pero en cualquier caso ha sido muy positiva y los de Reggio Emilia ocupan hoy la misma posición en la que finalizaron la temporada pasada: la 11ª plaza. Muy positivo también el rendimiento en casa, si bien se ha visto empañado en los 5 últimos partidos, en los cuales sólo han cosechado 6 puntos.

UP…

Desde su ascenso a la Serie A en la 2014-15, el Sassuolo siempre se ha distinguido por un fútbol de coraje y eléctrico. La elección de Roberto De Zerbi como entrenador para esta temporada es una prueba más, siendo la demostración el partido contra el Genoa de la tercera jornada. Tras el gol de Piatek, antes incluso del descanso los neroverdi ya habían dado la vuelta al marcador, con 4 tantos en poco más de 10 minutos. EL resultado final fue un espectacular 5-3.

…and down

En la séptima jornada, el Sassuolo recibió al Milan con una clasificación sorprendente, siendo los locales terceros, sólo con Juventus y Napoli por delante; los rossoneri por su parte no tienen ni la mitad de puntos y su principal preocupación es el ataque rival, con una media de más de dos dianas por partido. Pero en los 90 minutos el escenario fue más que diferente: el Milan ganó 4-1, con un Sassuolo incapaz de hacerse con el control del partido y que a la hora de juego ya había encajado 3 goles. De hecho, fue un punto de inflexión: los chicos de De Zerbi no ganarían hasta 4 jornadas después, pasando del tercer al sexto puesto (y desde entonces cada vez más hacia abajo).

EL PROTAGONISTA

Es el máximo goleador de la historia del Sassuolo. Domenico Berardi es el talento el cual se espera siempre el definitivo salto de calidad. Más aún después de las expectativas generadas con sus grandes números goleadores después de los dos primeros campeonatos de Serie A, en los cuales alcanzó las dobles cifras. En la temporada 2018-19 se ha puesto en primer plano en 3 partidos. El primero al principio, en Coppa Italia, con un doblete en el 5-1 contra la Ternana. En el campeonato, en Frosinone, volvió a encontrarse con el gol tras un periodo de sequía, convirtiendo su gol número 50 en Serie A. Y para terminar, en su último partido en casa contra el Cagliari: un tiro suyo provocó un rechace de Cragno, aprovechado por Locatelli para marcar.

EL ANÁLISIS TÁCTICO

El Sassuolo, como todos los equipos de De Zerbi, busca, a través de la posesión de balón en su zona de tres cuartos, generar espacios para después golpear con velocidad en la mitad rival del campo. En el partido de la primera vuelta, esto provocó una mayor presión de los bianconeri y que perdieran el balón en una zona peligrosa. Y es que si es verdad que la calidad del movimiento de balón de los neroverdi da una cierta tranquilidad a los jugadores del Sassuolo, no es menos cierto que la capacidad de atacar a quien lleva el balón de jugadores como Khedira, Mandzukic, Cancelo, Alex Sandro y Matuidi permitieron a los bianconeri – y también podrá permitírselo en esta ocasión – acciones de ruptura en la mitad del campo de sus adversarios.

La capacidad de mover el balón y la confianza en su técnica por parte de los hombres de De Zerbi es también evidente en la fase de ataque del Sassuolo. En la ida, justo después del gol de la ventaja obra de CR7, los visitantes tuvieron una gran reacción, generando problemas a la defensa de la Juventus. La acción más peligrosa, finalizada con un tiro de Boateng (ahora en el Barcelona), nació de un movimiento preciso y veloz en la mitad del campo bianconera, con hasta 7 jugadores del Sassuolo dentro del área juventina.

Un equipo, por tanto, con un buen potencial ofensivo, de hecho el sexto mejor de la Serie A.