El silencio de los ultras en el Stadium


El silencio de los ultras en el Stadium

La Juventus, ante el Atlético, podría seguir sin contar con una de sus mejores armas: el Allianz Stadium. Los grupos ultras de la ‘Curva Sud’, que se encargan de animar el ambiente, llevan manteniendo una ‘huelga’ desde el comienzo de la temporada: no animan, ni dejan animar a todos los que le rodean, tanto en casa como fuera. Ocurrió también en el sector visitante del Wanda Metropolitano, que estuvo calladísimo: muchos juventini denunciaron en las redes sociales haber recibido amenazas y empujones por intentar corear.

Una situación cada vez más tensa: durante el enfrentamiento del viernes, ante el Udinese, la Curva siguió en un silencio interrumpido únicamente en el minuto 39 para recordar las victimas del Heysel con un “odio Liverpool” y “la Juve somos nosotros”. El resto del campo reaccionó pitando: algo nunca visto.

Varios jugadores y el propio Allegri (“parece que jugamos a puerta cerrada”) intentaron un acercamiento, pero no hubo manera. Los tifosi más radicales llevan toda la temporada callados: no cambió su postura ni la llegada de Cristiano, al que su nuevo estadio todavía no le dedicó ni un cántico (aunque, ese sí, el espontáneo ‘siuu’ tras cada gol nunca falla).

Por si no fuera suficiente, ayer aparecieron en los alrededores del Allianz Stadium unas pintadas que insultaban al presidente Agnelli (le llamaron ‘revendedor’), a la directiva (“infames, nos dais asco”) y que ironizaban sobre el ambiente que se respira en el campo (“teatro Stadium”).

Las razón principal de la fuerte protesta es el encarecimiento de los precios de entradas y abonos, que este año subieron un 30 %, aunque también influyeron las relaciones ya tensas con el club tras la investigación de la fiscalía de Turín ‘Alto Piemonte’: el juicio en el pasado verano vivió su segundo grado y llevó a 14 condenas para el negocio de la reventa de entradas, que involucraba también a exponentes de la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, infiltrados en la Curva juventina.

Actitud el martes.

Todavía no queda claro si para el evento excepcional que representa el choque con el Atleti, los ultras decidirán optar por una ‘tregua’ o si seguirán fieles a sus principios. Lo que sí está clarísimo es que el resto del estadio está harto de su actitud, incomprensible para una hinchada que en los últimos siete cursos ganó todo lo que se podía en Italia, llegó a rozar dos veces la Champions League y que puede disfrutar cada semana del mismísmo Cristiano Ronaldo.